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Artículo:

Nota sobre la psicología de percibir apariciones

Carlos S. Alvarado

Resumen

Se presenta una breve discusión sobre el estudio psicológico de las personas que perciben apariciones. Es posible aprender más sobre estas experiencias si estudiamos factores tales como variables cognoscitivas (absorción, susceptibilidad hipnótica, disociación), variables de personalidad (introversión/extraversión, neuroticismo, psicoticismo), y otras experiencias (frecuencia de recuerdo de sueños, experiencias parapsicológicas, y experiencias traumáticas). Eventualmente estos estudios nos permitirán desarrollar modelos teóricos que nos ayudarán a entender mejor a las experiencias aparicionales.

Descriptores: Apariciones, absorción, disociación, susceptibilidad hipnótica, introversión, extroversión, neuroticismo, psicoticismo.

En el artículo de Ian Stevenson (1197) sobre casos de apariciones publicado en el número de Agosto de 1997 de esta revista el autor mencionó brevemente el tema de la habilidad de tener experiencias aparicionales diciendo que "necesitamos aprender que factores influyen en su ocurrencia" (Stevenson, 1997, p. 162). Esto es algo sumamente importante. El primer paso en el estudio de las apariciones es el que Stevenson ha tomado. Este paso consiste en encontrar nuevos casos de este fenómeno. Tradicionalmente, los/as parapsicólogos/as se han preocupado por documentar si las apariciones son verídicas o no (por ejemplo, MacKenzie, 1971; Tyrrell, 1942).

Estos comentarios fueron escritos cuando el autor disfrutaba de una beca de investigación del Institut für Grenzgebiete der Psychologie und Psychohygiene.

Esto es, los/as investigadores/as se han preocupado por determinar si las experiencias aparicionales coinciden con la muerte de una persona, o con una crisis que le ocurre a alguien a distancia, son percibidas colectivamente, o transmiten información no conocida por el percipiente. Pero para poder entender a este fenómeno a cabalidad tenemos que hacer más que demostrar que algunos casos son verídicos.

El estudio de las apariciones tiene que expandirse a aspectos tales como el entendimiento de la psicología de las personas que perciben apariciones (para una discusión general de esta perspectiva en parapsicología consúltese mi artículo anterior, Alvarado, 1996). Los comentarios presentados en este breve artículo no son una crítica a Stevenson. Solo quiero presentar algunas ideas sobre el trabajo que podríamos hacer en el futuro.

Cualquiera que consulte el libro de Slade y Bentall (1988) sobre alucinaciones (mayormente patológicas) puede constatar que, aunque este campo tiene mucho por desarrollar, esta mas adelantado en la investigación que el estudio de las apariciones en la parapsicología. Esto es, los estudios de alucinaciones en psiquiatría y en psicología tratan de relacionar a estas experiencias con factores psicológicos, o aspectos médicos, entre otras variables. En parapsicología hace falta desarrollar un programa de investigación que explore sistemáticamente la psicología de las personas que perciben apariciones. La figura 1 presenta algunas variables psicologías que podrían explorarse en estas investigaciones.

La exploración sistemática de las variables en la Figura 1 nos ayudaría muchisimo a comenzar a desarrollar un perfil psicológico de las personas con una predisposición a percibir apariciones. Veamos algunas posibilidades con ejemplos concretos.

Campbell (1991) estudió reportes de apariciones en relación a la absorción, la propensión a la fantasía y la vividez de imágenes mentales. Los resultados mostraron que solo la correlación con la propensidad a la fantasía fue estadísticamente significativa. Esto consiste con los hallazgos de Wilson y Barver (1983) en relación a que un grupo de personas de alta propensidad a la fantasía mostró tener una incidencia mayor de visiones y de otros fenómenos parapsicológicos que un grupo control.

Figura 1

En uno de mis estudios con Nancy L. Zingrone encontramos una correlación positiva y significativa entre la propensión a la fantasía y el informe de frecuencia de apariciones (Zingrone & Alvarado), 1994; rs[38)=.42, p < .301). Nosotros usamos el mismo cuestionario de propensión a la fantasía usado por Campbell (Myers, 1983), y una pregunta de apariciones muy similar a la utilizada en el famoso Censo de Alucinaciones llevado a cabo en el siglo XIX por los/as investigadores/as de La Sociedad de Investigaciones Psíquicas: "¿Ha tenido usted, estando despierto/a y sin la influencia de enfermedades, drogas, o alcohol, la impresión de ver, oír, o ser tocado/a por alguien; no pudiendo achacarlo a causas físicas u otras razones explicables?" (Sidgwick, Sidgwick, Johnson, & Myers, 1894). Al igual que en el estudio de Campbell (1991), no encontramos significación estadística con la misma medida de vividez de imágenes mentales que ella usó, el Visual Vividness of Imagery Questionnaire (Cuestionario de Vividez de Imágenes Visuales, Marks, 1973). La escala de respuesta de esta pregunta produce puntuaciones bajas si la persona tiene altos niveles de vividez de imágenes visuales y puntuaciones altas si la persona tiene bajos niveles de vividez. Por lo tanto, si hay una relación positiva entre las experiencias aparicionales y la escala de imágenes mentales, se espera una correlación negativa. Esto fue el caso en nuestro estudio, pero la correlación no obtuvo significación estadística y fue de baja magnitud (rs [38] = -.13, p = .46).

Otros estudios han mostrado relaciones significativas y positivas entre preguntas de apariciones y la absorción, según ésta es medida por el cuestionario desarrollado por Tellegen (Tellegen, 1992; Tellegen & Atkinson, 1974). La Tabla 1 muestra mis análisis estadísticos sobre la relación entre la absorción y la pregunta de apariciones usada en el Censo de Alucinaciones de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas. Dos de estos análisis se llevaron a cabo en Puerto Rico y uno en Escocia. Ninguno usó muestras representativas de la población general, pero nos ofrecen indicios sobre el perfil cognoscitivo de las personas que tienen experiencias aparicionales. Si combinamos las probabilidades obtenidas usando el método de Stouffer incluyendo el estudio de Campbell y mis tres estudios, obtenemos una z de Stouffer de 4.74, p< .00001 (una cola).

Experiencias Aparicionales

Estudio

País

N

No

N

z

(1 cola)

I

Puerto Rico

21.15

54

13.43

63

5.08

<0.0001

II

Puerto Rico

18.71

21

12.47

30

2.83

0.005

II

Escocia e Inglaterra

22.41

29

18.5

20

1.84

0.03

Tabla I: Relación entre Experiencias Aparicionales y Promedios de Absorción en nuestros estudios

Nota: En estos análisis usé la prueba Mann-Whitney U. Calculé la magnitud del efe con la siguiente ecuación:

 

Otra relación positiva es la encontrada en un grupo de estudiantes norteamericanos entre una pregunta de apariciones y la Dissociative Experiences Scale (Escala de Experiencias Disociativas), un instrumento con considerable validez y confiabilidad (Carlson & Putnam, 1993). En este estudio, todavía sin publicar, encontré una correlación significativa (rs [308] = .51, p < .0001).

Todo esto muestra la posibilidad de aprender algo sobre la psicología de las personas que dicen percibir apariciones. Ya es tiempo de que la comunidad parapsicológica y la comunidad psicológica en general presten atención a los factores que predicen o que están correlacionados con las experiencias aparicionales. Lamentablemente el trabajo llevado a cabo, especialmente por parapsicólogos/as, pero también por psicólogos/as en el ámbito de la alucinación de personas normales, es poco frecuente.

En estas investigaciones quizás encontremos que algunas personas con experiencias aparicionales tienen problemas psicológicos y otras no. en teoría, esto podría depender del contexto psicosocial o del tipo de apariciones. En este sentido, sería importante diferenciar entre el perfil psicológico de las personas con y sin experiencias de apariciones. Estudios de este tipo con variables relacionadas a síntomas psicopatológicos o a problemas de ajuste nos ayudarían a estudiar empíricamente si las personas con experiencias aparicionales (o con experiencias aparicionales frecuentes) tiene problemas de ajuste o de salud mental. Esto es algo que los/as pocos/as parapsicólogos/as que han estudiado a las apariciones niegan. Pero es un problema que hay que estudiar empíricamente.

También sería de gran importancia teórica explorar si hay diferencia en variables psicológicas entre las personas que tienen experiencias verídicas y las que no son verídicas. Por supuesto, esto no es necesariamente tan simple como parece. La predisposición a tener experiencias de apariciones podría estar relacionada con determinadas variables psicológicas independientemente de si la aparición es de origen psicológico o parapsicológico. Esto es, las variables psicológicas podrían afectar la experiencia de percibir la aparición pero no necesariamente que la aparición sea verídica o no. Una cosa es percibir una aparición a nivel visual o auditivo y otra es que esa experiencia sea verídica. Pero lo importante en este momento es comenzar a llevar a cabo investigaciones sobre el tema.

El desarrollo de modelos teóricos ayudaría mucho a estas investigaciones, pues impulsaría la investigación guiando nuestras predicciones. Pero es difícil construir modelos en la actualidad debido a los pocos estudios de experiencias aparicionales que presentan datos sobre la psicología de percibir apariciones.

Sin estudios básicos sobre el tema tenemos poca evidencia empírica para desarrollar modelos y entonces tenemos que depender de especulaciones (aunque la investigación en psicología ofrece algunas ideas y modelos tentativos; véase a Slade y Bentall, 1988). Estos modelos tienen que incluir mas que los aspectos parapsicológicos de algunas apariciones (esto es, el componente verídico de la experiencia). Hay que considerar muchos otros factores entre los cuales se encuentran el sexo y la edad de las personas que tienen la experiencia, aspectos situacionales alrededor de sus vidas (tales como estresores o el ambiente familiar en el que se encuentran), el desarrollo temprano del individuo (aspectos positivoso negativos de la niñez), variables de la personalidad y variables cognoscitivas, y el contexto social que le da valor o que clasifica a estas experiencias como algo negativo o patológico.

Hay que advertir que futuros estudios deben hacer más que leer los casos recopilados anteriormente para hacer análisis psicológicos en los que la especulación reina sobre los datos empíricos. Para entender la psicología de un fenómeno, en este caso, las apariciones, es necesario estudiar la psicología de personas con estas experiencias usando los recursos de la psicología moderna. Esto es, debemos usar pruebas psicológicas que estudien dimensiones cognoscitivas y de personalidad especificas en vez de especular leyendo los casos antiguos.

Todo este trabajo no es fácil. Pero es necesario que desarrollemos un programa de investigación sobre la psicología de percibir apariciones si queremos entender mejor a estos fenómenos.

Referencias


Carlos S. Alvarado, Department of Psychology, University of Edinburgh, 7 George Square, Edinburgh, EH8 9JZ, Scotland; y Centro de Estudios Integrales de Puerto Rico, P. O. Box 194176, San Juan, Puerto Rico, 00919-4176. Correo electrónico: 72240.3357@compuserve.com